El Gobierno del Estado de Morelos presentó un balance de la estrategia de seguridad implementada en la entidad, reportando la detención de más de 40 mil personas por diversos delitos durante el último periodo operativo. Las autoridades destacaron que estas cifras reflejan una intensificación en las acciones de combate a la delincuencia y una mayor coordinación entre fuerzas estatales, federales y municipales.
Del total de detenidos, un porcentaje significativo corresponde a delitos de alto impacto, incluyendo homicidio, extorsión y narcomenudeo. La Secretaría de Seguridad Pública enfatizó que las detenciones no son el único indicador de éxito, pero sí representan un avance en la reducción de la impunidad y la desarticulación de estructuras criminales que operaban en distintas regiones del estado.
Uno de los logros subrayados en el informe es la desarticulación de varias células generadoras de violencia que operaban principalmente en la zona metropolitana de Cuernavaca y la región oriente del estado. Estas acciones, realizadas mediante trabajos de inteligencia y operativos de precisión, han permitido reducir la capacidad operativa de grupos criminales y disminuir la incidencia de delitos violentos en zonas específicas.
La colaboración con la Fiscalía General del Estado ha sido fundamental para asegurar que las detenciones se traduzcan en vinculaciones a proceso y sentencias condenatorias. El fortalecimiento de las carpetas de investigación con pruebas sólidas y el seguimiento jurídico de los casos buscan evitar el fenómeno de "puerta giratoria" donde delincuentes detenidos son liberados poco tiempo después por fallas en el debido proceso.
Además de las detenciones, el informe destaca cifras récord en la recuperación de vehículos con reporte de robo y el aseguramiento de armas de fuego de diversos calibres. Sacar armas de circulación es una prioridad estratégica para reducir la letalidad de los conflictos criminales y prevenir homicidios. Los operativos de revisión y los filtros de seguridad en puntos estratégicos han contribuido significativamente a estos resultados.
El uso de tecnología, incluyendo arcos lectores de placas y cámaras de videovigilancia conectadas al C5, ha facilitado la identificación y recuperación de vehículos robados, frecuentemente utilizados para la comisión de otros delitos. La inversión en tecnología de seguridad continúa siendo un eje central de la estrategia estatal para optimizar recursos y mejorar tiempos de respuesta.
Las autoridades reconocieron que una parte importante de los resultados operativos se deriva de denuncias ciudadanas anónimas a través de las líneas 089 y 911. La confianza de la población en los mecanismos de denuncia es indispensable para obtener información que permita ubicar casas de seguridad, puntos de venta de droga y personas con órdenes de aprehensión vigentes.
Se hizo un llamado a continuar fortaleciendo la cultura de la denuncia y a participar en redes vecinales de seguridad y programas de prevención del delito. La seguridad pública es una responsabilidad compartida donde la autoridad debe actuar con eficacia, pero la ciudadanía juega un rol crucial como "ojos y oídos" en las comunidades.
A pesar de los avances reportados, las autoridades reconocieron que persisten desafíos importantes en materia de seguridad. Delitos como el cobro de piso y el robo a transporte de carga requieren estrategias específicas y reforzadas. La percepción de inseguridad entre la ciudadanía, si bien ha mostrado ligeras mejorías, continúa siendo alta, lo que obliga a redoblar esfuerzos no solo en resultados operativos sino en proximidad social y recuperación de espacios públicos.
El compromiso gubernamental es mantener y profundizar la estrategia de seguridad, evaluando constantemente los resultados y ajustando tácticas según la evolución del fenómeno delictivo. La coordinación con el Gobierno Federal y la Guardia Nacional seguirá siendo un pilar fundamental para enfrentar delitos que trascienden la capacidad de las fuerzas locales.