Los trabajos de restauración y consolidación que el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) lleva a cabo en el Palacio de Cortés (Museo Regional de los Pueblos de Morelos) han revelado nuevos hallazgos arqueológicos que arrojan luz sobre la ocupación prehispánica del sitio. Durante las labores de recimentación en el ala norte, los arqueólogos localizaron vestigios de estructuras tlahuicas que preceden a la construcción colonial.
Estos descubrimientos confirman la importancia estratégica y ceremonial que tenía el lugar antes de la llegada de los españoles y la construcción del palacio-fortaleza. Los expertos trabajan ahora en el registro minucioso y la preservación de estos elementos, que podrían integrarse a la museografía del recinto una vez concluidas las obras, enriqueciendo la narrativa histórica que el museo ofrece a sus visitantes.
El proyecto de restauración, que inició tras las afectaciones de sismos pasados, muestra un avance significativo. Se han concluido las etapas críticas de inyección de grietas y refuerzo de muros en la planta alta, donde se ubican los famosos murales de Diego Rivera. La prioridad ha sido garantizar la estabilidad estructural del edificio sin alterar su fisonomía histórica.
La reapertura total de todas las salas está programada para finales de este año, pero el museo continúa operando parcialmente, permitiendo al público apreciar ciertas áreas y exposiciones temporales. Este esfuerzo de mantener el museo vivo durante las obras ha sido bien recibido por turistas y locales.
Paralelamente a la obra civil, un equipo de restauradores especializados trabaja en la conservación preventiva de los murales de Diego Rivera en la terraza del palacio. Estas obras maestras, que narran la historia de Morelos y la Conquista, son sometidas a procesos de limpieza y consolidación de pigmentos para revertir los efectos de la intemperie y la contaminación ambiental.
El INAH reitera su compromiso de preservar este patrimonio nacional con los más altos estándares técnicos. El Palacio de Cortés no es solo un edificio, es un símbolo de la identidad morelense y un documento histórico en piedra que sigue revelando secretos.
La revitalización del Palacio de Cortés es fundamental para la oferta turística del centro histórico de Cuernavaca. Se espera que, con los nuevos hallazgos y la renovación museográfica, el recinto atraiga un mayor número de visitantes escolares y académicos. El museo se perfila como un espacio de diálogo entre el pasado prehispánico, la época colonial y el Morelos contemporáneo.